sábado, 25 de junio de 2016

La Gracia Y “El Fin De La Guerra”


Entiendo la desconfianza, es lo más natural. Hemos atravesado por décadas enteras de masacres, engaños, asesinatos… hemos estado en guerra. Suponer que unas palabras consignadas en un documento serán suficientes para frenar el ímpetu de la maldad es, a lo menos, ingenuo.
Sin embargo, que la guerrilla más grande de Colombia haya firmado el fin del conflicto armado con el estado es, innegablemente, un paso en una dirección desconocida para todos nosotros.
No puedo pretender asumir la firma de la dejación de armas desde una perspectiva política, social o histórica, porque mi conocimiento al respecto es básico. También quisiera solicitar encarecidamente que lean mis opiniones sin ningún tinte partidista, ya que eso desvía fácilmente cualquier conversación respecto al tema de la paz en Colombia. Las ideas que quiero compartir en esta pequeña reflexión surgen de una persona que, en este contexto, está tratando de entender qué debe hacer como seguidor de Jesús.
Parto de una palabra: Gracia.
Si usáramos palabras para definirla, quizás cometeríamos el error de limitarla. La podemos ver, experimentar y fomentar, pero sigue siendo complicado capturarla en un frasquito de palabras que encierren su fragancia. La mujer encontrada en adulterio la experimentó cuando Jesús la miró a los ojos y le dio otra oportunidad. Pedro la escuchó cuando el Maestro le confirmó que seguía contando con él. El malhechor crucificado la sintió cuando lo recibieron como un hijo en el Cielo, aunque toda su vida fue aliado del Infierno.
La Gracia sucede cuando nos dan algo que no merecemos. No trabajamos por ello, no lo generamos, no lo inventamos; sencillamente, nos ocurrió. Sin nada que ofrecerle, Dios nos otorgó su inagotable amor, su perfecta justicia. Y la muestra más tangible de ello es la cruz.
Fue precisamente allí, en el momento más doloroso, tortuoso, injusto y terrible que cualquier ser humano pudiera experimentar, donde Jesús elevó una oración corta que contiene la esencia de la Gracia: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).
Sí, quizás los judíos y romanos no entendían a cabalidad que estaban perpetuando la injusticia más grande de la historia al asesinar al Hijo de Dios. Pero es más que evidente que ellos sabían que estaban matando a un ser humano. Aunque no entendían los alcances eternos de sus actos, los perpetuaron. Jesús clamó por perdón para personas que deliberadamente y sin arrepentimiento le estaban infligiendo un indecible daño.
Creo que estamos en un momento histórico en el que los seguidores de Cristo, quien emanó Gracia en medio de la agonía, tenemos una propuesta para un sociedad que está buscando (no siempre de la mejor forma) dejar atrás un conflicto bélico tan prolongado.
Estamos llamados a emanar la Gracia que hay en el perdón.
Perdonar implica aceptar con dolor que las décadas que nos robó esta guerra absurda jamás volverán.
Perdonar es cortar la espiral de violencia en la que hemos vivido todos estos años.
Perdonar es brindar Gracia aún a esos que nos han hecho sufrir tanto.
¿Se lo merece la guerrilla? ¡No! Es una decisión nuestra, no un logro de ellos.
Solo podemos perdonar con la ayuda de Dios. Se necesitan recursos divinos para abrazar a las personas que han desangrado a nuestra patria. Si nos consideramos seguidores de Jesús, es este el instante adecuado para proponer una opción que no está en el extremo de la venganza ni en el de ignorar la maldad que se ha hecho. Perdonar es absorber una deuda, no negarla. Quizás puede ser una de las cosas más dolorosas que se experimenten en la vida.  
Perdonar es una forma de morir.
Por eso es tan agónico.

Y tan valiente.

©MiguelPulido

2 comentarios:

Gloria Esperanza García Rodríguez dijo...

Gracias Miguel, tu reflexión nos aporta argumentos para tomar la ineludible decisión: ”Ahora que se ha firmado el fin del conflicto armado entre el Estado y las FARC, ¿Qué debo hacer como seguidor de Jesús?”
¿Sigo mis instintos carnales? ¿Escucho a quienes gritan venganza, desde sus heridas? ¿Escucho a quienes afirman que Dios es justo y que, por lo tanto, no aprueba este perdón sin castigo?
...O, recuerdo la Gracia de la que soy objeto y por la que ahora soy llamado/a hijo/a de Dios?
"Ustedes han oído que se dijo 'ojo por ojo, diente por diente', pero yo [Jesús] les digo...
"Ustedes han oído que se dijo 'ama a tu prójimo y odia a tu enemigo', pero yo [Jesús] les digo...
(Mateo 5:38-48)

J Rey dijo...

gracias Migue