jueves, 15 de julio de 2010

Mi Primer Mes


Estoy cumpliendo mi primer mes de casado. Ha sido una experiencia enriquecedora, emocionante y excepcionalmente bella. Aparte del increíble regalo de Dios que significa mi hermosa esposa, la vida matrimonial ha sido una aventura mucho mejor de lo que había pedido. Es un constante aprendizaje. Una inagotable obra de arte que recibe nuevas pinceladas cada día. Es La Interminable Sinfonía, inundada de matices inesperados, que se ejecuta sin cesar.

Definitivamente, el matrimonio no es la decisión más importante de la vida; es la mejor decisión que alguien puede tomar.


Esa es mi perspectiva.

Sin embargo, no tiendo a hablar mucho de eso.

No me gusta hacerlo. Y les voy a contar porqué.


Se me ocurrió la idea de contarle este punto de vista a una persona cercana. Es casada, así que seguramente—pensé yo—me comprendería. Por eso, le hablé de lo que pensaba con mucha pasión y emoción. Pero su respuesta me dejó cierto sinsabor:

“Es muy lindo lo que dices—comenzó a decirme—. Sin embargo, creo que tú no amas de verdad. Todavía te falta mucho para saber qué es el verdadero amor. Yo te recomendaría que empezaras a cambiar de perspectiva”

Aparte de sentirme frustrado por semejante baldado de agua fría, tengo que admitir que me dio mucha rabia.

¡¿Por qué uno no puede contar las cosas a ciertas personas sin que estas tengan siempre un consejo para dar?!

¡¿Por qué pensamos que el romanticismo es la antítesis del verdadero amor?!

¡¿Por qué se ve el enamoramiento como idiotez y no como un estado ideal?!

¡¿Por qué la ternura es vista como un capítulo que se ha de cerrar, en lugar de verlo como un poema que no deja de escribirse?!

¡¿Acaso el que está enamorado no puede ser consciente de la realidad (en ocasiones dolorosa) que implica la unión de dos mundos?!


No entiendo porqué hay personas que confunden el realismo con la crueldad.


No puedo decir que el matrimonio es lo más fácil del mundo. ¡No lo es! Es un cambio de vida en todo el sentido de la palabra. Ya no puedes pensar como una sola persona, sino que tus decisiones—por pequeñas que sean—ahora involucran a dos personas. Tienes que empezar a organizarte como pareja. Involucra todo un proceso de decantación: al unir dos mundos diferentes y disimiles tienes que decidir qué se queda de esos mundos y qué se va, con el fin de construir un nuevo mundo. Además, se empiezan a engranar toda una serie de detalles que llevan a generar una cotidianidad. Y la cotidianidad, en ocasiones, asfixia. Por lo cuál tienes que aprender a darle bocanadas de oxígeno a tu relación. Pero no siempre es tan fácil… y así sucesivamente.


Estoy enamorado.

Pero no soy estúpido.


El matrimonio es demasiado complejo. Sólo llevo un mes montado en este tren y ya me di cuenta de ello. No todo ha sido rosas, pasión y música celestial. También hemos tenido encontrones. (Siempre me llamará la atención cómo los detalles más simples pueden generar discusiones sobre los temas más complejos de las relaciones humanas). Y esas peleas tienen un atenuante: debes solucionarlas. Cuando estábamos sólo en la etapa de noviazgo, siempre existía la posibilidad de terminar y seguir cada uno por su camino. ¡Pero aquí no! Tienes que aprender a resolver los conflictos, por complejos que sean.

Porque en mi hogar decidimos no utilizar la palabra ‘divorcio’.

Eso no quiere decir que negamos la realidad. Tampoco significa que somos unos retrógrados legalistas. Mucho menos demuestra que no nos amemos. Por el contrario, hemos descubierto que el amor nace de la convicción. Y la convicción se genera por una decisión previa, no sólo por un sentimiento ocasional. En otras palabras, el amor prevalece por convicción, no por sensación.

Hay momentos (unos más largos que otros) en los que no sientes amar a esa persona. Y amar, evidentemente, no se refiere a las caricias, los besos, los mimos, los abrazos y las palabras bonitas. Amar se refiere a respetar a esa persona. Se refiere a estar con ella y junto a ella, aún si lo más fácil es dar la espalda. Amar es jugar limpio cuando lo más fácil es jugar sucio. Y, tengo que admitirlo, me he equivocado amando. Porque cuando sólo me guío por lo que siento, me equivoco muy fácilmente.

El amor no puede guiarse sólo por una serie de sensaciones momentáneas, circunstanciales y, por lo general, efímeras. Amar se fundamenta en la decisión previa de darle valor a la otra persona, aún cuando los sentimientos dicten lo contrario. Y esa decisión genera la convicción de que amar siempre valdrá la pena. Y esa convicción te lleva a los pies de Dios para pedirle que te ayude a tratar de lidiar y vivir con semejante verdad. Porque es cierto que puedo tener una convicción en mi alma, pero tiendo a equivocarme frecuentemente en honrar esa convicción; por eso necesito la ayuda del Cielo para amar a mi esposa como es debido.


Amar es difícil.

Amar es un reto.


Y siempre me han gustado los retos…

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Te Felicito. Lo que pasa es que hay muchos que se casaron enamorados de la imagen de la mujer ideal y no de la mujer real, luego un día se levantaron con los ojos abiertos y se descepcionaron. Un dia escuché una prédica titulada: divorciate de la mujer ideal y cásate con la mujer real.

Para no sufrir descepciones hay que divorciarse del idealismo o imágenes preconcebidas de la mujer ideal, y casarnos con la mujere real.

Cuando uno se enamora de la mujer real, de carne y huesos, con sus defectos y virtudes, con sus curvas y con sus rollitos de grasa, etc. uno nunca se va a despertar con ¨los ojos abiertos¨, por tanto, uno nunca va sufrir ninguna descepción; contrariamente, vamos a crear oportunidades de ser sorprendidos muchas veces por cosas nuevas que vamos a descubrir en nuestras esposas. Llevo 7 años con mi esposa, y aún me siento enamorado, nunca me he sentido cansado de ella y cada día es una experiencia diferente, pero mucho más madura.

Octaviani Navia Santibañez

Anónimo dijo...

Te Felicito. Lo que pasa es que hay muchos que se casaron enamorados de la imagen de la mujer ideal y no de la mujer real, luego un día se levantaron con los ojos abiertos y se descepcionaron. Un dia escuché una prédica titulada: divorciate de la mujer ideal y cásate con la mujer real.

Para no sufrir descepciones hay que divorciarse del idealismo o imágenes preconcebidas de la mujer ideal, y casarnos con la mujere real.

Cuando uno se enamora de la mujer real, de carne y huesos, con sus defectos y virtudes, con sus curvas y con sus rollitos de grasa, etc. uno nunca se va a despertar con ¨los ojos abiertos¨, por tanto, uno nunca va sufrir ninguna descepción; contrariamente, vamos a crear oportunidades de ser sorprendidos muchas veces por cosas nuevas que vamos a descubrir en nuestras esposas. Llevo 7 años con mi esposa, y aún me siento enamorado, nunca me he sentido cansado de ella y cada día es una experiencia diferente, pero mucho más madura.

Octaviani Navia Santibañez

Anónimo dijo...

Te Felicito. Lo que pasa es que hay muchos que se casaron enamorados de la imagen de la mujer ideal y no de la mujer real, luego un día se levantaron con los ojos abiertos y se descepcionaron. Un dia escuché una prédica titulada: divorciate de la mujer ideal y cásate con la mujer real.

Para no sufrir descepciones hay que divorciarse del idealismo o imágenes preconcebidas de la mujer ideal, y casarnos con la mujere real.

Cuando uno se enamora de la mujer real, de carne y huesos, con sus defectos y virtudes, con sus curvas y con sus rollitos de grasa, etc. uno nunca se va a despertar con ¨los ojos abiertos¨, por tanto, uno nunca va sufrir ninguna descepción; contrariamente, vamos a crear oportunidades de ser sorprendidos muchas veces por cosas nuevas que vamos a descubrir en nuestras esposas. Llevo 7 años con mi esposa, y aún me siento enamorado, nunca me he sentido cansado de ella y cada día es una experiencia diferente, pero mucho más madura.

Octaviani Navia Santibañez

Andrés De León dijo...

¿Y quién fue esa vieja...?

Andrés De León dijo...

¿Y QUIÉN FUE ESA VIEJA...?

Anónimo dijo...

Viejo migue, te felicito, que bueno saber que Laurita quedó con un buen hombre que piensa como tu y que sin duda la va a ahcaer muy feliz!!!
Les envio un fraternal abrazo y sigo pensando que tengo mucho que parender de ustedes!!! DTB
GATO

lcalderon dijo...

hermoso!!!
myu lindo lo que escribiste.
te amo demasiado!